“Otra fuente de inspiración practica la artista Graciela Ieger, que dicta un taller titulado "Dibujar meditando".

"Medito desde hace más de 25 años. Comencé en una época de emociones turbulentas y ya no paré, porque me hace muy bien. Meditar me enfoca, me centra, me da mucha paz", cuenta. Pronto notó el impacto de esta disciplina en su obra. "Había veces en que pintaba inspirada y otras en que no lograba entrar en el cuadro, ¡rebotaba! Hasta que comprendí la diferencia: cuando me siento bloqueada, mi mente está ocupada, ruidosa, muy activa con todo tipo de distracciones. En cambio, cuando me siento inspirada no pienso en nada, simplemente estoy presente, tranquila, tomo el pincel y me pongo a pintar, soltando el control, permitiendo que fluya. Meditando puedo entrar en ese estado inspirado, hasta que el mismo acto de pintar se convierte en una meditación", explica.


Entonces, pensó transmitirlo a sus alumnos, tras un largo período de formación. "En 2005 empecé a dar estos seminarios en el Centro Cultural Borges, más tarde me convocaron otras instituciones públicas y privadas, museos y fundaciones. Lentamente, fue tomando forma esto que hoy ya es un sistema de entrenamiento mental para el trabajo creador: crear consciente = meditar dibujando + meditar en color. La meditación estimula la capacidad de estar en el presente, único espacio donde la creación pura es posible", dice (informes: gracielaieger@gmail.com).”...