Diario "La Prensa". Buenos Aires, Agosto de 1999 Por Albino Dieguez Videla Una soledad urbana

A través del americano Hopper entendimos aquello de "soledad urbana" y lo volvemos a hacer por medio de las obras de pequeño formato de Graciela leger, una pintora sensible que maneja con gran destreza las luces. Ellas le son necesarias para acentuar las sombras: la del hombre que cruza la calle hablando por su inalámbrico, la de la esquina que se refleja en una vereda. Nos quedamos en silencio delante de estos trabajos que, desde su figuración, son espejos de nuestra inhumana forma de vivir.